sábado, 24 de mayo de 2008

Indiana Jones y la Nevera

Por fin se ha estrenado la última [por favor, que sea la última] película de nuestro arqueólogo favorito. Como no podía ser de otra manera, llegué a ella tras refrescar las tres películas originales, que no había visto desde hacía años y que, palabrita de niño bueno, no tengo especialmente mitificadas, aunque sí las considero buenas y en efecto tengo estima al que sin duda es uno de los personajes más carismáticos de la historia del cine. Empiezo de esta manera esta pequeña crítica porque no va a ser positiva y quiero dejar claro que no soy especialmente subjetivo en este tema, al margen de que cualquier opinión es siempre subjetiva. A lo que vamos…

Cartel clasicote: mola

¿Qué esperamos de una peli de Indi?

Spielberg, Lucas y Ford dieron con una fórmula que funcionaba, una manera de hacer películas de aventuras con un ritmo trepidante, personajes con gancho e historias que nos queríamos creer. Por supuesto, nunca nos creímos ninguna, ni el cuento del Grial, ni el Arca de la Alianza, ni el rollo místico de las piedras mágicas y las manos que arrancaban corazones. Pero queríamos hacerlo mientras las veíamos, y casi éramos capaces.

En las películas de Indiana Jones, el ritmo lo marca la acción, y la acción la marcan los personajes, los planos y la tensión de la trama. No necesitamos apenas escenas de efectos especiales abrumadores, nos vale ver cómo se llevan a la chica en unas tinajas y el héroe la persigue desesperado. O persecuciones en medios de transporte variopintos.

Tampoco necesitamos referencias explícitas sobre lo duro que es el bueno, porque el bueno es toda la película y así es como le vamos a llegar a conocer. Ni necesitamos moralina que nos recuerde que la peli es también para críos. Lo que necesitamos encontrar es una historia que podamos hacer nuestra en mayor o menor medida, con un ritmo que no nos deje parpadear y unos personajes que nos interesan. Los tres ingredientes de La Fórmula, ni más, ni menos.

Lo que uno espera cuando estos tres grandes del cine que son Spielberg, Lucas y Ford, se juntan de nuevo, es que vuelvan a usar La Fórmula, y que vuelva a funcionar.

¿Qué nos encontramos en El Reino de la Calavera de Cristal?

Tal vez lo que nos encontramos no sea ni más ni menos que la versión siglo XXI de La Fórmula, pero si es así, ya no me gusta. En todo caso, se detecta un ingrediente nuevo, de olor dulce, pero esencia escasa: la nostalgia. La cinta rezuma nostalgia, tanta que uno no está seguro de si es un homenaje a las anteriores películas o un ejercicio de onanismo de los Sres. Spielberg y Lucas… O tal vez un arranque ególatra en el que se vanaglorian de lo bien que lo solían hacer. Y lo curioso es que esta nostalgia, en casi todas sus encarnaciones, a pesar de que nos da un indicativo de las pocas cosas genuinas que nos va a ofrecer esta película… nos gusta.
Los problemas de verdad empiezan cuando se usan de manera extraña los ingredientes de La Fórmula:
  • Los personajes: Indy es Indy, y siempre lo será. Ford está casi impecable, porque a decir verdad, los años no pasan en balde y en ocasiones le cuesta correr, pero no importa, sigue siendo Indy. El problema es que parece que quieren convencernos de quién es de un modo nuevo: contándonos batallitas. No basta con que le veamos en acción, no, de vez en cuando tienen que hacer alguna referencia a cosas que no hemos visto nunca, como un encuentro con Pancho Villa. Pues vale, pero eso antes no habría hecho falta, su presencia nos habría contado todo lo que necesitábamos saber… Y el resto de los personajes… o demasiado planos, o demasiado previsibles, o Shia LaBeouf, que encarna razonablemente bien a un personaje bastante coñazo, aunque con un punto de humor interesante.
Directamente desde Grease, Mutt Williams y su motaca
  • El ritmo: existe y ES trepidante. Al menos la mayor parte del tiempo. La diferencia con el pasado radica en cómo se consigue. Son necesarias muchas más explosiones, efectos especiales, coreografías inauditas, secuencias propias de Tarzán, cientos de extras… Parece que hay que complicarlo todo mucho más para que la jugada tenga emoción. Y el caso es que emoción hay, pero evoca más a las películas de La Momia que a las de Indiana Jones. Y, siendo objetivo, no hay color entre una saga y otra.
  • El argumento: NO nos lo creemos, ni nos lo queremos creer. Un bodrio, un insulto largo y continuado a nuestra inteligencia. Previsible, obvio, burdo y plagado de fantasmadas. Sé que ahora algunos os estaréis preguntando…

¿De verdad es tan malo?

Sí, lo es. Tiene algún acierto, como todo, pero no consiguen florecer por encima del nivel de ridículo que establecen los principales fallos. La cosa empieza a ir mal alrededor del minuto veinte, con una escena que paso a destriparos [esto es un aviso de SPOILER, sáltate el siguiente párrafo si no quieres que te reviente dos o tres patéticos minutos de la peli]:

Por avatares de la vida, nuestro arqueólogo sexagenario favorito descubre que se encuentra en una zona de pruebas de lanzamientos nucleares, con sus casitas fake y toda la pesca. Horrorizado, escucha como comienza una cuenta atrás y, con apenas unos segundos por delante, busca cómo huir del poblado fake. Tras escaparse un coche delante de sus narices, se desespera y entra en una casa, con sus dummies preparados para ser volatilizados y esas cosas. Decide que el frigorífico es el mejor sitio para sobrevivir a una explosión nuclear, así que lo vacía y entra. Entonces pasa lo normal en estos casos: hay una explosión nuclear, todos los dummies se derriten completamente, pero el frigorífico sale volando cosa de varios kilómetros. Acto seguido, vemos a Indy salir del electrodoméstico con una seta nuclear de fondo y algo de polvo encima. ¿Cómo se te queda el cuerpo? A él con algo de radiación, pero no preocuparse, que en el siguiente corte se la limpian…

[Fin del SPOILER]

Después de eso sacamos dos conclusiones inmediatas:
  • Nada de lo que amenace la vida de Indy con posterioridad nos va a dar miedo. Si ESO no ha acabado con él, ¿qué podría hacerlo?
  • Nunca habíamos valorado nuestro frigorífico en su justa medida. Es un electrodoméstico fundamental en toda cocina, sobre todo para tiempos de guerra.
Después de La Calavera de Cristal, verás a tu nevera con otros ojos

Visto esto, nada sabe igual, además, el resto de la trama se huele a kilómetros, y no huele muy bien, precisamente. El objeto místico de turno es de los pocos que no habríamos colocado en una aventura de Indy. Y el final [atención, otro SPOILER, pero pequeñito] no se explica cómo a nadie le puede parecer buena idea un final tan explícito, a menos que pretendan hacer un crossover de Indiana Jones con E.T. o con La Guerra de las Galaxias, en el que Harrison Ford haría tanto de Indy como de Han Solo, ¡yu-hú! [fin del SPOILER].

Y esto por no mencionar algunas dosis de moralina contenida, amenazas de una quinta parte protagonizada por LaBeouf o incluso un guiño a Antz [que si no era un guiño a Antz, peor].
Resumiendo, al final de la película te quedas con ganas de esperar a que pasen los créditos para ver si los señores Lucas y Spielberg han añadido la clásica toma final. Toma en la que esperamos ver a ambos señalándonos y partiéndose el culo de risa. Una auténtica tomadura de pelo.

¿Y es todo tan malo?

Pues no, la verdad es que no. Harrison Ford y Steven Spielberg siguen estando en el ajo. Ya he dicho que muchos de los guiños a las películas anteriores se disfrutan, el primero consigue incluso un escalofrío. El ritmo también es el adecuado, aunque no se consiga de las formas más respetuosas con el respetable… Y algunas escenas son realmente poderosas visualmente hablando [me encantó toda la escena del cementerio, por ejemplo]. El problema es que es difícil recuperarse del despropósito que suponen algunos elementos para conseguir disfrutar del resto… Supongo que si sólo buscas una peli de aventuras y no te importa especialmente cómo traten a Indiana Jones, la cinta es disfrutable, igual que lo es cualquiera de La Momia.

20 años después, Indy conserva su gesto, ains, la nostalgia...

Pero no es una buena película. Por supuesto, ni la mitad de buena que cualquiera de sus predecesoras. Y es que no queda muy claro que de verdad sea una película de Indiana Jones.

~/OK Go/~/C-C-C-Cinnamon Lips/~

5 comentarios:

Franchu dijo...

Buenas!

< SPOILER >

La verdad es que lo del frigorífico es una fantasmada en toda regla... pero no te diste cuenta de que el frigo estaba hecho de plomo? Aparece en el marco de la puerta algo así como Leaded... no se qué es peor, si una fantasmada o intentar justificar una fantasmada injustificable.

Salvando ese punto y lo de Tarzan, la peli está bien para echar un rato, hasta que llega la fantasmada final a lo encuentros en tercera fase. Que eso salga de tierra no se lo cree ni el tato y sinceramente acabó de destrozar la peli... todo lo que ocurre a partir de ese momento es totalmente prescindible.

</ SPOILER >

Lume dijo...

Cierto Franchu, olvidé mencionar la nevera era de plomo, pero tal y como dices, ni aún así es tragable y eso lo hace casi peor... Aquí intentan justificar (de un modo pobre, a mi parecer) la escenita de marras.

alguien amante de los electrodomésticos dijo...

¿Veís? A eso se le llama nevera de última generación: hace hielos, te prepara granizados, tiene conexión wifi, es de clase A y por lo tanto de ahorro energético, y lo más importante: bunker contra guerras y holocaustos nucleares. Y pensar que en otros tiempos se invirtieron tantos millones de dólares en crear esos refugios... Para la próxima Indi se meterá en un microondas que por medio de las radiaciones lo desmaterialice y lo lleve a la otra punta del planeta (puestos a inventar...)

Carlos dijo...

un apunte sobre el tema de Zapata... si hubieras visto la serie de "El Joven indiana Jones" lo entenderías ;)

Saludos

Anónimo dijo...

Decir al que ha hecho este blog, varias cosas:
Que no tiene por qué ser la bomba nuclear superpoderosa: bombas nucleares se pueden hacer más grandes o pequeñas, y esta podía ser más bien pequeña (por como se vió en la película) y lo mismo tendría menos potencia...
Recordar también que la nevera donde se mete Indiana es de plomo (LEAD pone en la etiqueta cuando va a entrar)... y eso le protegería de la radiación...
Desconozco si aunque la bomba tuviera poca potencia mataría a un ser humano normal. Indiana no está en el centro total de la explosión pero sí muy cerca...
También desconozco si el plomo resistiría una explosión nuclear aunque fuera pequeña, pero el plomo al menos si resiste la radiación...
Y desconozco también si la nevera saltando por los aires y cayendo no mataría a nadie en el proceso...
La nevera es de plomo...
En fin a ver si los expertos del tema hablan...