lunes, 11 de junio de 2007

TeleBasura

Llevo dos semanas aplicando uno de esos conceptos que el tiempo te acaba inculcando como algo bueno: desintoxicación de junio. Es una idea que se deduce de otra de esas teorías globales en las que uno cree: todo en esta vida debe tener ciclos [coming soon: Mundo Bipolar, la entrada que llevo meses amenazando con publicar], y salir de fiesta no es una excepción. Hasta el pasado febrero, dos o tres ciclos de parón venían impuestos por los exámenes, pero los exámenes se acabaron para mí (cool), con lo que los ciclos se han reformado en uno único y largo de salidas continuadas. Y eso es malo, atenta contra la estabilidad del Mundo Bipolar. El ver cómo la vida nocturna de Pucela se diezma en estos tiempos no tan grises me ha ayudado a tomar la decisión de forzar yo mismo el parón de junio, así que llevo dos semanas sin salir a saco y pretendo que sean al menos tres.

¿Por qué es bueno no salir durante unas pocas semanas seguidas en Junio?

Para todos aquellos que penséis que lo que digo no tiene ningún sentido, voy a listaros algunas de las razones por las que dejar de salir una temporada es bueno, y más aún en junio. [Prometo que estas líneas no son ningún extraño intento de control mental: que dejéis de salir no es uno de los pasos de mi complejo plan para la dominación mundial]

  • El verano es caro: siempre intentamos ir a mil sitios entre julio y agosto, además luego vienen las fiestas de Pucela (para las gentes que me lean desde otro sitio, cambiad en vuestra mente “Pucela” por el nombre de vuestra ciudad o del pueblo de vuestr@ abuel@, que seguro que tiene fiestas en agosto o septiembre; aprovecho para saludar, por cierto, a mis lectores de Kuala Lumpur). Pasarnos tres semanas en casita o a base de una caña tranquila y a la cama temprano, nos dejará en una situación privilegiada frente a los grandes gastos que tendremos que afrontar en los meses venideros.
  • Nuestro hígado se lo merece. Sé que cuesta acordarse de él porque da la sensación de que ni siente ni padece, pero esta enorme glándula sufre cada vez que llega el fin de semana, vive con miedo... Es justo que le demos un descanso de vez en cuando.
  • Las continuadas dinámicas de salir y hacer el mono por ahí incluyen una alta probabilidad de que un día acabes despertándote pensando “¿por qué tengo la extraña sensación de que ayer la lié?”, y lo peor es que lo más probable sea que la liaras. Cada fin de semana que pasas en casa es un fin de semana en el que esa probabilidad se reduce significativamente (cierto es que nunca podrá ser 0, las matemáticas no mienten). Esto es bueno de por sí, pero también lo es porque nos ayuda a alejarnos de la idea (probablemente acertada) de que somos unos seres en continua decadencia, y eso está bien porque aumenta nuestra autoestima y confianza propia.
  • Atención porque queda la que probablemente sea la razón más importante de todas (además es la única realmente válida para aquellos que salgáis a agüitas o cocacolas): cuando las tres semanas de recogimiento auto-impuesto terminen, volver a salir se presenta como una tremenda novedad con todo el subidón que esto conlleva. Las rutinas se rompen y la ciudad parece distinta. Os aseguro que el siguiente finde va a ser realmente cool. Además, una disposición adecuada del calendario de parón puede hacer que encadenemos un montón de findes cool: primero el finde post-descanso, después San Juan, luego acampada en Corcos, a continuación San Fermín... ¡¡El límite lo pones tú!!

¿Por qué es una mierda no salir durante unas pocas semanas seguidas en Junio?

No voy a decir que el plan sea perfecto, tiene lagunas como todo buen plan que se precie. A continuación voy a adelantarme a vosotros y exponeros los puntos más flojos de mi teoría de desintoxicación en junio.

  • Salir mola. Es un argumento simplista, pero no por ello menos cierto. Nos pasamos muchas semanas en el curro o dónde sea esperando a que llegue el viernes como agua en mayo solamente para poder desconectar de todo durante una noche o dos noches seguidas... ¿De verdad merece la pena perderse eso?
  • Nuestro hígado está acostumbrado a un cierto ritmo y romperlo puede pasar factura. ¿Qué pasará cuando volvamos a salir con todas nuestras ganas ese finde tan cool del post-descanso? Tal vez nuestro organismo se vea afectado por los cambios de ritmo y nos la juegue vilmente, con el significativo aumento de la probabilidad de hacer el canelo y levantarse a la mañana siguiente con fuertes sensaciones de arrepentimiento que esto supone [ver punto 3 del apartado anterior].
  • Las probabilidades de que algo cool pase también se ven afectadas directamente por el hecho de salir o quedarse en casa. ¿Qué esperanzas hay de que una noche se convierta en un hito vital cuando el plan es ver una peli e irse a dormir pronto? Siendo realistas, pocas. Como dijo un gran sabio contemporáneo: todas las cosas buenas ocurren a partir de las 2.
  • Y la que probablemente sea la razón menos significativa, pero con más chicha de todas y que, por tanto, da título a la entrada de hoy: la tele apesta.

Cierto es que ninguna circunstancia nos obliga a ver la tele por el hecho de no salir. Hay muchas otras cosas que hacer un sábado en casa. Como por ejemplo escribir una entrada larguísima sobre lo bueno y lo malo que es descansar de fiestas durante una temporada. [En realidad estoy escribiendo esto en el curro, pero no deja de ser un ejemplo válido] El caso es que la triste realidad es que si estamos en casa, vamos a acabar viendo la tele aunque sea un rato. Probablemente porque haya F1 [increíble que Kubica sólo se rompiera la pierna], o fútbol [maldito minuto 89], o tenis [partidazo de Nadal]. Al final te tragas anuncios, o cambias de canal porque el zapping forma parte de nuestra cultura hipnopédica... Vamos que sea como sea, acabas consumiendo telebasura.

El ejemplo que podéis ver más arriba habla por sí solo. Una señora que quiere confesarle a su hermana que está embarazada de un extraterrestre. ¿Por dónde empiezo? Desde luego si yo estuviera embarazado de un alienígena (el hecho de que yo sea varón no hace que la hipótesis sea más improbable) consideraría que mi hermano debe saberlo, pero ¿contarlo en televisión? ¿Se siente orgullosa? Creo que con este tipo de bombazos va más algo tipo esperar en el salón de su casa con las luces apagadas a que la hermana llegue a casa después de una buena farra en la Pérgola [chiste autóctono]. Seguro que en realidad pretende vender morbosas exclusivas sobre cómo es el sexo con un extraterrestre. Yo lo vi en los Simpsons y no es nada espectacular.

De todos modos, no soy yo el que tiene un bombo verde, es la señora de la foto, con lo que es cierto que hay puntos en los que puede sustentar su teoría de un modo sólido... En el caso de que estuviera embarazada, está claro que tendría que ser de un alienígena. Supongo que no hace falta que explique los dos porqués principales [para todos los que tengáis una mente más pura que la mía y no los encontréis, no dudéis en preguntar]. Sobra decir con todo esto que estoy seguro de que el palito se pondría azul. O verde.

También he mencionado de refilón la publicidad como un componente lamentable de la tele, pero hay que reconocer que aquí hay de todo, sin ir más lejos, este anuncio está en el InformeSobre LoQueMola, un privilegio solamente reservado a lo que de verdad mola:


Así que, mi consejo de hoy es practicar la televisión selectiva. Bueno, está claro que alguien tiene que ver de todo, para poder hacer esos programas de zapping que tanto nos gustan (¿por qué nos gustan tanto?: cultura hipnopédica, seguro), pero yo casi me quedo con las series que me bajo y con youtube, en general. Aunque también habrá que empezar a practicar el youtube selectivo, pero eso es otro cantar.

miércoles, 6 de junio de 2007

CambioDeVida

Por avatares de la vida, me he visto obligado a buscar una foto mía reciente en la que "me gustara". En realidad soy poco exigente conmigo mismo (al menos en ese aspecto ya que de donde no hay, no se puede sacar) y "me gusto" en muchas fotos, pero asumí que lo que se pretendía es que estuviera mínimamente respetable, porque el contexto de la situación lo requería.

Sin perder la calma, tiré de archivo. Las fotos de los últimos conciertos de Arkhé, de los fines de semana deambulando por España el verano pasado, de Semana Santa 06 en el pueblo de Gon, de la Erasmus... Nada. No existe ninguna foto mía sacada en los últimos tres años en la que NO se den una o más de las siguientes circunstancias:

  • Hay más gente en la foto que resulta imposible amputar vía paint con facilidad. [Y sí, he dicho paint: existe una teoría sobre el paint y el tratamiento de imágenes análoga a la de la máquina de Turing y la computabilidad, pero no la expondré ahora...]
[Julio 06, San Sebastián, Finde con la Spanish Delegation]
  • Estoy poniendo una cara rara, o bien ocultando total o parcialmente la cara.
[Mayo 06, Pucela, Parrillada en el Txami]
  • Estoy vestido de un modo absurdo, o bien enseñando más piel o pelo de lo que se considera decoroso.
[Carnaval 07, Pucela, Player 1 y Player2 del SuperPang]
  • Estoy posando de alguna forma alegórica a cualquier tipo de objeto de culto minoritario.
[Septiembre 06, Madrid, Finde con las gentes de Kettering]
  • Se ve mi lengua. Este subconjunto es anormalmente amplio.
[Lo peor es que ni siquiera ha hecho falta convencerme para que subiera ESTA foto]

Amén de que casi todas mis fotos están sacadas de fiesta y reflejan en mayor o menor medida mi decadencia personal. Este duro descubrimiento me ha llevado a asumir la realidad aplastante de que no soy una persona seria. De hecho, si lo único que existiera de mí para definirme fueran fotos, diría que soy una persona de coña.

Entonces, como en un acto de insurrecta sobrecompensación, consigo un curro en Madrid, de esos de ir con traje y corbata todos los días, de esos de ser una persona seria. Cambio de vida, cambio de escenario. Y me queda ordenar todo lo que dejo por aquí.

...Me tendría que sacar una foto ahora...


~/Zaharaelectrica/~/El Fin de Semana que no Paró de Llover/~

viernes, 25 de mayo de 2007

Si Me Diste La Espalda...

Pues le estoy cogiendo el gusto a "La Leyenda del Espacio", como me pasa siempre con los discos de Los Planetas (que, por cierto, también se vienen al FIB), da igual si de primeras me suenan raros... Acabo escuchándolos una y otra vez. Y como hace mucho que no pongo canciones por aquí (de hecho, nunca lo he hecho desde que me mudé), os dejo con una de desamores, de ésas que tan bien hacen J y compañía...

Si me diste la espalda
Justo cuando te necesite...
Ahora no tiene importancia,
Ahora existen mil demonios
Ocupando tu lugar.

Algunas cosas nunca cambian
Y otras tienen que cambiar,
Para hacernos sitio
Que podamos respirar.

Y no siento en la vida nada más
Que estar hecho de un solo metal
Y que tú estés hecha de tantos metales...
No lamento nada más
Que no poder estar contigo
...Es donde quería estar...
Y ahora quiero perderme
y no encontrarte nunca más.

Sale el sol y da contra el cristal
Y si no quebranta el vidrio
¿Qué coño va a quebrantar?

Y si volvemos a vernos,
Algún día por casualidad,
No podrás decir que yo no lo intente,
Que me dejé la piel y la cabeza
Intentando resolver
El enigma que impide que te pueda comprender...
Que se interpone entre nosotros como una pared...

Si nos vemos de nuevo...



[Feliz día del orgullo friki a todos]

martes, 15 de mayo de 2007

Divagaciones de Mediodía, Media Tarde

Hay muchos temas dando vueltas en el tintero, preparados para saltar a por mí y obligarme a escribir sobre ellos. Muchos, lo cual es muy poco habitual. Atentos, porque no sé qué va a salir de aquí: un teclado, el bloc de notas y mi cabeza en ebullición de tonterías que pretende saber encadenar... son una combinación explosiva.

Empiezo por lo más importante, que es dar mi más sincero agradecimiento a toda la gente que ha visto el corto y me ha contado lo que les parece, y en general a los que me habéis dado vuestro apoyo en todos esos temillas con los que tonteo cuando me dejan el tiempo y el contexto. En serio, mola saber que la pijada que se me ocurrió hacer un día de resaca con dos perros globo puede conseguir que alguno de vosotros sonría. Hace que merezca muchísimo la pena haberme pasado un par de horas maquetándola (sí, tardé tanto, soy un aprendiz....). Y hace que me apetezca aún más dar forma a los tres cortos en flash que tengo ya en mente, pero dadme tiempo, que, como bien sabe Txans, nunca acabé aquel curso de flash...

Por otra parte, mi regreso a los escenarios es un tema más delicado e improbable, pero nunca se sabe. La verdad es que mis pinitos en el SingStar no han sido nada alentadores. Cierto es que no conocía algunas de las canciones que me tocó cantar y que llevaba a mis espaldas dos días de fiesta bastante importantes. Todo comenzó el pasado jueves cuando fuimos a celebrar el cumple de Dani. Hay dos problemas con el concepto “tomar unas birras un jueves”. Uno es que el viernes haya que trabajar. El otro es que esas birras sean Wojaks, mi rubia polaca preferida. Pese a todo, al final me porté bien y no llegué muy tarde a casa, por cierto que una de las cosas más cool fue volver en bici, como en los viejos tiempos en Bélgica...



Con cinco horas de sueño y una resaca reseñable, fui a trabajar el viernes y de ahí al concierto de Arché en Palencia. No voy a hacer una crónica del concierto, sólo diré que los Arché fueron, una vez más, el grupo que más animó a la peña en las fiestas de ITA, todos lo pasamos genial, tan bien que había que rematar la jugada por la noche en Pucela, como está mandado. Esto explica que el sábado, cuando subimos al Txami a hacer parrillada y sesión de SingStar, yo fuera un poco a cachos. Así que mientras la Pantoja cobraba su fianza en la Plaza Mayor de Valladolid, yo luchaba sin éxito por que la barrita azul encajara con la blanca mientras sonaba “Ella Baila Sola” y yo no sabía qué voz tenía que hacer yo.



Y, ya que he sacado el tema, podría enlazar hablando de lo ridículo que resulta que nuestro alcalde pague (vale, indirectamente) la fianza de una de las implicadas en el caso Malaya, pero como paso de meterme en políticas, no lo haré, prefiero seguir contando mis batallas y mis tonterías. Hoy, por ejemplo, he estado en el instituto... dando clase... “Dando” de “impartiendo”. A continuación os dejo el guión que me había preparado para empezar con buen pie:

“Hola a todos... Sé lo que estáis pensando. Estáis pensando que no os voy a enseñar nada que valga la pena, porque pensáis que todo lo que habéis aprendido hasta ahora son tonterías. Pues ya veis, yo... también lo creo –aquí me giro hacia el profesor habitual de la clase y le quiño un ojo mientras hago un gesto cool, tipo ‘Jesucristo colega’–. ¡Apagad los ordenadores! ¡Tirad los cuadernos! Poneos en pie y venid conmigo. Hoy os voy a enseñar a vivir”

Era guay, ¿eh? Pues al final no lo usé. En parte porque no tenía muy claro cómo les iba a enseñar Java haciendo un botellón en el patio del instituto. Al final opté por algo más convencional y menos susceptible de causarme una enemistad con el profesor de la clase, que al fin y al cabo es el que tiene que aprobarme el CAP. Otra de las entradas que había pensado, esta vez apoyado firmemente por mi hermano, era ir con un boken (una espada de madera) y decir algo así mientras lo blandía:

“La programación es un arte, si bien no ancestral, honorable –ahora dejaría el boken sobre la mesa del profesor–. Dejaré aquí el boken y el que quiera, podrá intentar cogerlo en cualquier momento, si lo consigue, aprobará la asignatura. Pero os advierto que el camino más corto para alcanzar un arte suele albergar más sufrimiento que el camino más largo”

O algo así. Luego se trataría de dar cachetazos cada vez que alguno fuera a por el boken. Tal vez habría podido seguir esta estrategia si hubieran sido chavales pequeños, pero con tíos de casi mi edad, era una jugada arriesgada (diría que una apuesta perdida). Así que di una clase normalita, solté mis tonterías alguna que otra vez, que por algo soy yo, pero nada dramático. Vamos que no salté con el tan manido chistecito de “Shangai es el patrón de los homosexuales” ni nada parecido, pero aún así, fue bien la cosa (creo).

Y hasta aquí han dado mis ganas de divagar por hoy. Espero que os hayan gustado también las fotos de la entrada que, por supuesto, son del concierto del viernes.

¡Besitos para ellas y abracitos para ellos!

jueves, 10 de mayo de 2007

Arché en Concierto

Para todos aquellos que aún no hayáis tenido ocasión de ver a este quinteto haciendo de las suyas, ésta es una buena ocasión. Los que ya los hayáis visto, seguro que queréis repetir XD Será mañana viernes en la fiesta de ITA, en Palencia. La hora está un poco en el aire porque hay varios conciertos, ellos son los penúltimos, se estima que empezarán en algún momento entre las 6 y las 7 de la tarde.



Y para los que recordéis imágenes como la de abajo y os preguntéis si se volverá a repetir mañana... La respuesta es "nopi". Después de una actuación tan mediocre como la de la última vez, me veré alejado de los escenarios (al menos de momento). Sin embargo sí que planeo estar por las periferias del concierto, armando bulla, como siempre :-)

martes, 8 de mayo de 2007

Pośrednictwem Ulotka

Me enorgullece (relativamente) presentar en primicia mundial el último corto producido por Noches sin Luna, rodado íntegramente en Isar y que cuenta con la colaboración de la gente que hiciera los perros globo (que no sé quién fue) y Txans. Sin más dilación, os dejo con mi ópera prima:



Quiero agradecer el trabajo realizado por todos los profesionales que han intervenido en esta producción, así como a Natalia y a Itzi por prestarnos los perros-globo (aunque creo que nunca supieron que nos los habían prestado).

Espero que no os haya disgustado mucho XD

viernes, 4 de mayo de 2007

CaoS

El caos no es un entorno tan hostil. Al final resulta reconfortante, una vez que te has acostumbrado a él. Uno de los principales problemas es que nunca consigues acostumbrarte del todo, es decir, un día piensas que ya eres "uno con el caos", que nada va a sorprenderte y de repente, descubres de cualquier forma absurda que te equivocabas. O bien te acabas sumergiendo en un estanque ordenado que te hace olvidar cómo es la vida de verdad, y cuando el caos regresa, te cuesta reconocerlo y adaptarte.

Da igual, el caso es que yo, ahora mismo, estoy acostumbrado al caos y no creo que sea un entorno tan hostil. Sí, esconde cosas malas, muy malas, pero también las resta importancia, porque, ¡eh!, ¿qué esperabas? esto es el CAOS: todo puede ocurrir. Y dentro de todo, no sólo está lo bueno. Lo malo surge con la misma naturalidad que un bostezo, y uno se puede avergonzar de ciertos bostezos, pero... ¿acaso puede culparse?

Sí, hablo de forma velada una vez más, pero, en serio, esta vez es justificado, no querríais saber las nuevas formas que he inventado para ponerlo todo patas arriba en tiempo récord. No querríais oírme hablar de mis momentos de mayor decadencia, ni de los de mayor auto exposición a la autoridad. ¡Qué diablos! Seguro que sí que querríais, esas historias son siempre las más interesantes, ¿no?, pero yo no quiero contarlo, qué le vamos a hacer...

De todos modos, todo sube y baja y evoluciona constantemente en esta vida, y es posible que yo ya esté en la parte del trayecto que está más cerca de dejarme estancado en la calma que de seguir hundido en el caos. Y puede que tal vez no sea así. Lo que sé es que el mundo es bipolar y si no fuera por unas fases, no reconoceríamos las otras, pero ése es otro tema, de hecho es otro nombre para otra entrada que llevo un tiempo queriendo escribir... "Mundo Bipolar" [...Próximamente en Noches sin Luna...]

[...o tal vez tarde un poco...]

[...pero aparecerá algún día...]