lunes, 13 de abril de 2009

Amor Lesbiano en la Joy Eslava

Tras un [no tan] breve momento de pánico inicial en el que me vi esperando a mi acompañante sin que ella supiera llegar al sitio [es lo que tenemos los no madrileños] y sin que yo tuviera batería en el móvil, y siendo ya más de las 21:00... finalmente entramos en la Joy Eslava a eso de las 21:45, es decir, lamentablemente demasiado tarde para coger buen sitio ["primeras filas, nuestra obsesión"] pero a tiempo para ver cómo Love of Lesbian pasaban a ocupar el escenario. Nos tuvimos que conformar con colocarnos en un lateral donde el sonido era bastante pobre. Las primeras canciones pasaron sin pena ni gloria, aunque algunas fueron de las muy buenas ["Niña Imantada", "Noches reversibles"], no eran demasiado disfrutables desde nuestra posición, y tampoco decían nada que no dijeran ya en el disco.

Después decidimos deslizarnos entre la gente y coger una mejor perspectiva del escenario... La cosa mejoró bastante. Además, LoL dejaron de cantar para empezar a actuar. ¡Qué tíos más divertidos, en serio!! Volvieron de la típica parada de mitad de concierto vestidos de astronautas y empezaron a caer burbujas de la parte superior del escenario... De esa guisa cantaron unas cuantas canciones más, entre ellas "Marlene, la Vecina del Ártico", a mitad de la cual, se detuvieron para explicar que era una canción muy triste que hablaba de la soledad. ¿Conocéis la canción? Pues eso. A una de éstas, Santi se dirigió a algún grupo de gente del público, no los pude ver, pero entiendo que serían los típicos gafapastas estirados, y les dijo algo parecido a "de nosotros o con nosotros, nos da igual, pero reíos". Me encantó. Y es que casi todo el concierto fue un alegato a las sonrisas y al buen rollo... Terminaron bajando del escenario para bailar entre el público, todavía vestidos de astronautas. Todo muy bizarro, en el sentido francés del término, pero no me podía reír más.

En el lado de lo musical, fue un espectáculo muy digno, un gran repertorio, del cual extrañé algún momento de relajación instrumental en el que tocar "Domingo Astromántico". Pero no me quejo. Temas como "Universos Infinitos", "El Club de Fans de John Boy" o "Música de Ascensores" sonaron con una cercanía y una intensidad deliciosa.

En definitiva, un muy buen concierto que, desde luego, disfruté muchísimo, más hacia el final que al principio. Por cierto, una vez más, gracias Karel.

viernes, 3 de abril de 2009

ActualizaciónDeInformes_Marzo

Llega con mucho retraso la última actualización de los informes. Os cuento:

Novedades en lo que mola: Love of Lesbian y Canción de Hielo y Fuego. No están enlazados porque pronto hablaré de ellos por aquí. Como extra, encontramos también Spotify, ¿lo usáis ya? Porque, ¿sabéis lo que es, no?

Novedades en lo runo: pasar 22 horas en un bus y la línea directa de ZP con Obama. ¿Que por qué? Miradlo en el informe, pero vamos, que está muy claro...

miércoles, 1 de abril de 2009

So Say We All

Ha terminado una de las mejores series de ciencia ficción que tengo el gusto de haber visto en mi trayectoria como televidente [sin tele].


Ya, ya lo sé: que si soy un friki sin remedio, que si pasáis del rollo Star Trek, que si la abuela fuma... Entiendo que eche un poco para atrás ponerse a ver una serie de robots y naves espaciales, pero, si lo hacéis, me lo agradeceréis enormemente cuando os deis cuenta de que no es una serie ni de robots, ni de naves espaciales.

Battlestar Galactica habla más bien de personajes que se buscan a sí mismos, que buscan sentido a sus vidas y a la vida en general. Habla de guerra, paz y las pasiones y los odios que las motivan. Habla de la influencia de la fe, para bien y para mal, en un hombre o en una sociedad. Y habla de esto y de muchas más cosas mientras te cuenta una historia emocionante, intrigante, fluida, decadente y, en ocasiones, hermosa.

Su único "pero" podrían ser los numerosos capítulos fuera de trama que contiene, ya que nos pueden llegar a hacer perder su complejo hilo conductor. Pero en ocasiones son estos capítulos los que recogen las reflexiones más interesantes de la serie. Otro warning que creo que debería hacer es que la miniserie que sirve como introducción a la historia está muy por debajo del nivel del resto de la serie, así que si empezáis a verla, sed un poco pacientes ^_^

Excelente final, por cierto.

lunes, 30 de marzo de 2009

Voluntad Divina

Cuando se inventó el pararrayos, la Iglesia se negó a proveerse de uno porque consideraba que los rayos eran voluntad divina. Cuando comprobaron que los rayos sólo dañaban a las iglesias y no al resto de las edificaciones provistas de pararrayos, se retractaron. Si Dios existe, sin duda es un cachondo.

[Encontrado por Fran en Genciencia]

lunes, 23 de marzo de 2009

Bonitas Camisetas

...diseñadas por polynothing y a la venta en Threadless graphic [están aquí y aquí, respectivamente]. Ha sido Alex el que las ha encontrado por ahí.


La liga de Super-Villanos malvados cliché

El hall de Super-Héroes cliché

¿Se os ocurre algún ejemplo de enfrentamiento clásico entre estos clichés? Por ejemplo:

  • Evil Skull es el claro némesis de Patriotic Guy
  • Radioactive Insect probablemente intente patear el gran culo del Big Boss más de una vez
  • Evil Genius seguramente esté planeando cómo derrotar de una vez por todas a Perfect Guy

Venga, os toca a vosotros, ¿alguna sugerencia?

~/Maga/~/Helás/~

domingo, 8 de marzo de 2009

Watchmen, una sombra de sí misma

Hace ya unos meses os contaba por aquí que me había leído Watchmen y me había encantado. Comentaba que su estilo narrativo, su ambientación y sus personajes hacían que un gran argumento se elevara a unos niveles de perfección difíciles de encontrar en el mundo del cómic e incluso de la narrativa en general.

Pues bien… Como se podía sospechar, Watchmen, la película, carece de esto. El estilo narrativo sólo consigue ser una sombra de lo que es en el cómic en algunos puntos contados, en otros ni siquiera lo intenta [y con razón, todo sea dicho]. La ambientación es bastante normalita, necesitando explicitar algunos hechos que la novela gráfica refleja de un modo mucho más cercano al lector. Y los personajes… con las notables excepciones del Dr. Manhattan y Rorscharch y, en mucha menor medida, el Comediante, son planos, maniqueos e insulsos.

Entonces… ¿qué nos queda en la película? No es poco: mucha fuerza visual acompañada por una fotografía preciosista y asombrosa, una historia diferente a las que nos suelen contar [muy fiel, en ese sentido, al espíritu del cómic], una banda sonora de excepción, unas cuantas escenas tristemente exageradas, algunos personajes sublimes y mucho entretenimiento, con más corazón que cabeza. Vosotros diréis si es suficiente. Yo, por mi parte, tengo el juicio viciado, no puedo dejar de pensar que quien vea esta película sin haber leído el cómic jamás entenderá por qué éste ha sido tan laureado.

Para acabar de desquitarme, necesito hablar de algunos personajes y escenas concretas, pero eso probablemente me haga descubrir muchos detalles de la trama, así que si no habéis visto ni el cómic, ni la peli, podéis [debéis] dejar de leer aquí.

Los Personajes

Como decía antes, el Dr. Manhattan y Rorscharch son los únicos dos personajes que la película consigue dibujar con profundidad. Hablemos primero de Jon Osterman. La profundidad de este personaje se consigue gracias a que se mantienen dentro del guión los dos capítulos de Marte, el primero con una destreza narrativa muy notable, el segundo, con ninguna en absoluto. Pero están ahí, y vemos cómo el hombre azul se distancia por completo de la humanidad y casi vemos también cómo percibe la realidad, de un modo tan distinto al de la pobre Laurie… y al de cualquier otro, en realidad.

Rorscharch, por su parte, llega a nosotros principalmente por méritos propios, una interpretación excelente que permite que el extraño carisma de este psicópata salte de las páginas a la pantalla. Nos falta que nos hablen más de él, no olvidemos que en el cómic existe un capítulo entero [de los doce que componen la obra] durante el que es psicoanalizado. Qué tremendo espectáculo es ver [en el cómic] cómo su oscuridad alcanza a los que le rodean, de un modo inexorable, lento y… oscuro, claro. Pero bueno, por otra parte, sí tenemos los textos de su diario, cogidos literalmente del cómic. El caso es que, detalles al margen, podemos reconocer, y casi hasta conocer, a Rorscharch en la película, lo cual es excelente.

No podemos decir lo mismo de Búho Nocturno o Espectro de Seda, ¡qué insulsos nos resultan! Vale que tampoco son los personajes que el cómic elabora en una mayor dimensión, pero en este caso, casi diría que las únicas escenas en las que entendemos sus sentimientos son las de sexo… Y la escena de sexo de la nave me parece vergonzosa, por cierto. Aunque se vea chicha [que se ve]. En el caso de Laurie… es difícil decir algo de ella en base a la peli, salvo que está buena y que no le moló mucho que el Comediante sea su padre. Cosa que da la sensación de estar metida con calzador dentro del filme, por cierto.

Pero al lado de Ozymandias, Dan y Laurie son maravillosos. El pobre Adrian se ve arrastrado en la película por una espiral de maniqueísmo y sobreactuación en la que su carisma original es la baja más notable. También sus motivaciones, y eso duele más. Está claro que Adrian Veidt es un ególatra con problemas, tanto en la obra de Alan Moore como en la de Zack Snyder, pero en la primera nos consigue hacer dudar, consigue que nos planteemos muy seriamente si lo del mal menor no está lleno de sentido. En la de Snyder, lo más que consigue es que le odiemos… porque sí, porque es arrogante, altivo, insoportable y malísimo. Es bastante irónico cuando le oímos asegurar a Dan y a Rorscharch que no es un villano de opereta cualquiera… ¿estamos seguros de eso?

Los Capítulos

He leído por ahí que el gran fallo de la peli es que intenta amoldarse de manera literal a la estructura en capítulos de la obra original y que esto no funciona porque da la sensación de que el resultado carece de una columna vertebral o un hilo conductor claro. Sí que es verdad que en alguna ocasión podíamos tener esta sensación, sobre todo cuando recordábamos cómo habíamos leído esa escena y, haciendo un enorme esfuerzo, apartado el libro de nosotros para respetar sus tempos y continuar la lectura en otro momento. Aún así, no creo que éste sea el gran fallo de la peli.

Si Snyder quería respetar la obra de Moore, y asegura que quería, tenía que respetar la estructura en capítulos de la misma. Los primeros están maravillosamente conseguidos: el entierro del Comediante y el exilio del Dr. Manhattan a Marte, a la cabeza. Qué grandes momentos, qué gran solvencia narrativa y qué grandes interpretaciones los acompañan… si toda la película hubiera podido ser así…

En el extremo opuesto están los capítulos de Rorscharch y de la conversación en Marte. El primero porque ni siquiera lo intentan hacer, y es una pena, aunque no nos queda más remedio que entenderlo… Al fin y al cabo, Rorscharch es uno de los personajes fundamentales en la cinta y gracias a ello, para cuando llega el turno de hablar de su pasado, prácticamente ya le conocemos a la perfección.

Pero la conversación en Marte… qué difícil es llevar algo como eso a la pantalla, está claro, pero qué lejos se queda Snyder de conseguirlo. Cuando el Dr. Manhattan predice lo que va a ocurrir, mientras se muestra totalmente ajeno a ello, nos da la sensación de que en realidad está dando órdenes, lo que desvirtúa gravemente el extraño efecto Pigmalión que aparece y desaparece durante todo ese capítulo. Además, como ya comenté, el momento en que la tensión de la escena se rompe con la revelación de que el Comediante es el padre de Laurie, parece repentino y descontextualizado… Al menos se arregla con el corto monólogo final del Dr. Manhattan, encuadrado perfectamente a nivel visual, como casi toda la película.

Los Cambios

Por supuesto, toda adaptación literaria al cine incorpora algunos cambios. Y por supuesto, dichos cambios casi nunca nos gustan a los que admiramos la obra original. En este caso, hay más omisiones que cambios, pero eso no significa que no los haya. Hablaré de tres. Y ninguno me ha gustado.

En primer lugar está la figura de Richard Nixon. Por supuesto que la historia de Watchmen está enmarcada en un momento político que tiene una importancia extrema en los sucesos que narra, pero, ¿por qué explicitarlo de esa manera? ¿No era mejor mantener el formato de conversaciones entre gente de la calle? ¿No tendría más sentido que viéramos cómo un quiosquero despotrica mientras uno de sus clientes lee cierto cómic de piratas? Aunque no nos contaran de qué va el cómic, por supuesto, entiendo que el metraje es suficiente con 163 minutos. Pero no entiendo por qué darle a un grupo de políticos y militares el papel de contextualizar la obra, pudiendo usar, como usó Alan Moore, a gente de la calle y portadas de periódicos: mucho más humano y mucho más devastador cuando veamos cómo todos ellos son arrasados.

Después iría el tema de la violencia. Innecesaria, desmedida, exagerada y explícita. Consigue que nos cueste creer que el Dr. Manhattan es el único tío con poderes de la peli. Además consigue que alguna escena más de la cuenta nos dé asco, que no es que me importe, pero no le veo el sentido. Y consigue que valiosos minutos que podrían servir para contar cosas realmente interesantes, se pierdan a base de hostias. Eso sí, también consigue satisfacer a la rama palomitera del cine, supongo. Inevitable, pero triste.

Y para terminar, por supuesto, el final. Entiendo lo bueno de ese final, ¿vale? Lo entendí nada más verlo, y lo valoro. Era imposible meter a la criatura de Ozymandias sin dedicar una buena parte de la película a contextualizarla. Sin embargo, el Dr. Manhattan ya estaba contextualizado, ¿por qué no usarlo a él? Se simplifica el argumento y se consigue un gran impacto. Pero no puedo evitar que no me guste. Comparado con el final que Moore puso a su obra, éste es casi inocente… La oscuridad conceptual que rebosaba el monstruito era tal, que verla desaparecer… ains… Y luego tenemos ese momento casa de la pradera de Dan y Laurie, del que podemos destacar dos cosas por encima del resto: que Dan viene de arreglar a Archie, supongo que quiere tenerlo a punto para luchar contra ¿Ozymandias? en Watchmen II – El Retorno; y que Laurie dice saber lo que Jon diría sobre todo esto “nada termina jamás”. Será que Laurie ha leído el cómic y sabe que Jon así lo dijo… En fin.

Conclusiones

Que he escrito tres páginas sobre la peli. Que me gustaron muchísimo algunas escenas [con los créditos de apertura a la cabeza: geniales] y nada en absoluto otras y que si no has leído el cómic, ni piensas hacerlo, al menos ve la película. Eso sí, si has llegado hasta aquí, te he hecho un huevo de espoilers.

~/Love of Lesbian/~/Domingo Astromántico/~

jueves, 22 de enero de 2009

¿Dónde quedamos?

Este mapa muestra las zonas geográficas que están más cerca de todo el mundo, considerando la media de las distancias que tendría que recorrer la gente para llegar a ellas [§ Microsiervos]. Es un concepto que se llama Centro de Población, al parecer. En el mapa, cuanto más azul, más cerca de todo el mundo está el sitio, así que el Centro de Población mundial está entre India y Pakistán.


Así que, ya sabéis, si tenéis que quedar con un grupo de gente del que no sabéis nada, incluido de dónde es cada persona del grupo, lo mejor será quedar por esa zona, es probable que os pille mejor a todos. O no.